
Así como un verdor en el desierto,
con sombra de palmeras y agua caritativa,
quizás será tu amor lo que me sobreviva,
viviendo en un poema después que yo haya muerto.
En ese canto, cada vez más mío,
voces indiferentes repetirán mi pena
y tú has de ser entonces como un rastro en la arena,
casi como una nube que pasas sobre un río....
Tú serás para todos una desconocida,
tú que nunca sabrás como he sabido amarte
y alguien, tal vez, te buscará en mi arte,
y al no hallarte en mi arte, te buscará en mi vida.
Pero tú no estarás en las mujeres
que alegraron un día mi tristeza de hombre:
Como oculté mi amor sabré ocultar tu nombre,
y al decir que te amo, nunca diré quién eres.
Y dirán que era falsa mi pasión verdadera,
que fué solo un ensueño la mujer que amé tanto;
o dirán que era otra la que canté en mi canto,
otra, que nunca amé ni conocí siquiera.
Y así será mi gloria lo que fue mi castigo,
porque, como un verdor en el desierto,
tu amor me hará vivir después que yo haya muerto,
pero cuando yo muera, tú morirás conmigo
3 comentarios:
¿Me leiste el pensamiento?
Besos
Mi niña, decirte que siento mucho lo de la tormenta, me privo de tu compañia, pero creo que mi amigo se debio de quedar boquiabierto jajaja, diria vaya conversacion mas corta jajajaja.
Recuerda checalo, te vas a reir mucho casetadelsereno.blogspot.com
Besos.
Naty.
PD: se me olvidaba, tambien estaba hablando con rosa a la vez que contigo ¡¡¡ SORPRESA !!!! jajaja.
"Como oculté mi amor sabré ocultar tu nombre,
y al decir que te amo, nunca diré quién eres."
A esto se le dice "frase para una trampa".
Un beso grande y te sigo leyendo con mucho gusto.
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